Cuando descubres una película que alberga tanto de uno mismo, te alegras de sentirte identificado, te das cuenta del grado neurótico que posees y que de manera generosa entregas a las personas que tratan de vivir de una forma cómoda y sin demasiadas complicaciones.
Greenberg es un personaje inconformista, lleno de manías histriónicas que complica la existencia de quién le rodea, convirtiéndose en ciertos momentos en un ser odioso, no falto de razón por sus continuos desafíos a la sociedad. Ben Stiller cambia completamente de registro dejando atrás al que nos tenía acostumbrados en comedias de seres descerebrados (sin quitarle merito, muchos esperamos Zoolander 2) y como buen actor sorprende con este trabajo … leer +.
