Para que todo el mundo me entienda bien empezaré por exclamar: ¡Vaya ida de olla Alex de la Iglesia! (por no decir algo más fuerte). Una locura de guión sin pies ni cabeza, no desde el comienzo del metraje, eso sí.
Unos títulos de créditos maravillosos comparables a los de Watchmen que se suceden ante el espectador prometen una película madura muy bien pensada y creada por uno de nuestros mejores directores, pero a los pocos minutos se queda solo en eso, leves promesas. La película hasta los primeros veinte o treinta minutos está muy bien, se nota una puesta en escena impresionante, buenos actores y mucha pasta gastada a cholón pero es … leer +.
Cuando descubres una película que alberga tanto de uno mismo, te alegras de sentirte identificado, te das cuenta del grado neurótico que posees y que de manera generosa entregas a las personas que tratan de vivir de una forma cómoda y sin demasiadas complicaciones.
Greenberg es un personaje inconformista, lleno de manías histriónicas que complica la existencia de quién le rodea, convirtiéndose en ciertos momentos en un ser odioso, no falto de razón por sus continuos desafíos a la sociedad. Ben Stiller cambia completamente de registro dejando atrás al que nos tenía acostumbrados en comedias de seres descerebrados (sin quitarle merito, muchos esperamos Zoolander 2) y como buen actor sorprende con este trabajo … leer +.
Está muy bien rectificar en la vida. La primera vez que vi al engendro gafapasta del niño Potter pensé en una sucesión interminable de películas creadas exclusivamente para el enriquecimiento de su creadora J.K. Rowling; productores, directores… vorágine de mercaderías y millones de libros comprados compulsivamente edición tras edición. ¿Y las películas? ¿A qué se supone que iban contribuir? Madres y padres orgullosos: “mis niños por fin están leyendo”, vaya, estaban culturizando a la generación Nintendo con expresiones tales como aresto momentum, impresionante.
Voy a romper una lanza (o una varita) a favor de esta saga, para mi juicio, partiendo desde la tercera parte, Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Sintiéndome el … leer +.
Llevo toda mi vida temiendo una frase que nuestros padres insistían señalar como la verdad absoluta, una frase que jamás pensé decir porque me parecía de lo más absurdo; “en mi época sí que se hacían buenas películas”. Siempre supuse que el transcurrir del tiempo, los avances, los nuevos genios darían al cine un cierto matiz de modernidad, de clase, un cine novedoso repleto de grandes argumentos, increíbles personajes, etc. Pues no, me remito a repetir esa odiada frase, partiendo de mí época, aunque cada día vuelvo más atrás y descubro películas que me sorprenden, en lo que no hacen las de ahora, originalidad y entretenimiento. Nunca creí llegar al punto de querer … leer +.